19.7.20

¿Ya vienes?


Lo prometiste.

6.7.20

Robin #1


Hace unas semanas por fin monté mi portafolio. Me cuesta demasiado exponer mi trabajo porque siempre creo que no es lo suficientemente bueno. Antes, cuando trabajaba para publicidad y comunicación me daba más igual, pensaba que como al fin y al cabo lo había escogido todo - o casi todo - un cliente, en verdad no era un trabajo muy personal. Ahora me agobia un poco. Siento que al maquetarlo estoy seleccionado qué tipo de trabajo quiero dibujar, estoy eligiendo.

Me he dado cuenta de que desde hace años tengo prejuicios con los cuentos para niños, muchas veces me parecieron infantiles o muy sencillos y no quería dibujar eso. Era bastante imbécil. No es solo porque quisiera hacer algo distinto, más adulto, en verdad no me veía capaz de hacer algo así. Así que hace unos días escribí una historia para niños pero que me hubiera gustado a mí leer cuando era pequeña. No es que yo fuera una niña muy especial o madura o compleja, siempre he sido muy normal, creo que la tontería me ha venido después. 

El caso es que he escrito una historia pequeña y he estado pensado en la composición de las páginas y en qué me gustaría dibujar. Es una experiencia bastante nueva, decidirlo todo. Ya he hecho fanzines donde hacía esto, lo sé, pero el público era distinto. Esto me acobarda un poco, pero M me ha estado animando un montón, si salgo del pozo en el que estaba es gracias a ella. Es la lucecita dentro de mi cueva llena de sombras.
Me gustaría compartir el proceso de este proyecto para motivarme y para motivar. Así que no sé si es lo correcto pero primero he distribuido el texto en escenas y lo he colocado en dobles páginas. Usar color para definir los pesos de cada página me ha servido mucho para advertir si estaba desequilibrado algo. Ahora estoy terminando de hacer una versión previa de los personajes que aparecerán en el cuento. También les estoy dando color para ver si funcionan bien. 

Es un libro que no da miedo, lo prometo.

Gracias por leerme :3




16.6.20

Lo opuesto



"Tú y yo tenemos un cuarto oscuro donde hablamos. Nos contamos secretos y medimos lo ancho de la verja. Temo hablar sola, completar las piezas que no tengo con frases que no has dicho pero que podrías haber soñado. A veces te oigo cantar, aunque nunca me hayas cantado a mí, a veces vivo en tu larga sombra, sólo unos instantes, para escapar por tu ventana, siempre cerrada para mí. Eres alguien que no conozco. O sí conozco pero no quiero aceptar. Un mapa estelar que he mirado todas las noches y sigo sin comprender. Mala cazadora soy si no sé leer las estrellas.

Lo opuesto al amor es la indiferencia."

13.6.20

Merary



Merary burning


Tengo miedo de muchas cosas, demasiadas. Tengo mucho miedo a publicar pero también tengo mucho miedo a no hacerlo. Quiero dibujar historias que me emocionen pero sé que el mundo no funciona así, sé que hay que pasar por muchas historias, muchas de ellas escritas por personas que no escriben, ni siquiera mejor que yo y eso me da mucha pena y mucho miedo, porque sé que a lo mejor no soy capaz ni de ilustrar esas historias. Todo es una bola de fuego que se alimenta de aceite de lavanda y Maat, de hilo de una diosa araña y yo sigo ahí, despierta, porque ni con todo el miedo que siento, tengo la suerte de desmayarme.

11.6.20

Moth Queen



La Reina Polilla es muy buena pasando página.
Ojalá ser la Reina Polilla.

8.6.20

Perséfone


Desde pequeña recuerdo el mito de Perséfone. En él se explicaba, según los griegos, el paso y cambio de las estaciones de unas a otras. Perséfone, diosa de la primavera, vive en la superficie con su madre Deméter, diosa de los cereales, de la agricultura y de todo lo que crece de la tierra. Hades, dios del inframundo, la rapta enamorado de su belleza y la lleva consigo, convirtiéndola en su reina. Demeter muy enfada, le exige a Zeus, quien es el padre de Perséfone, que se la devuelva, pero es demasiado tarde, ya que Perséfone ya se ha alimentado de granada, alimento del Inframundo y ahora pertenece a él. Demeter jura que no volverá a crecer nada sobre la tierra mientras no le devuelvan a su hija y tras los lamentos de los mortales que ven mermados y extinguidas sus cosechas, Zeus interviene llegando a un trato con Hades; Perséfone pasaría seis meses con él, explicando así el otoño y el invierno y cuando regresa a brazos de su madre tenemos la primavera y el verano, donde todo de nuevo florece.


Perséfone siempre me ha parecido un poco banshee, un poco alma en pena mensajera de otro mundo, lamentando no estar en el sitio que añora. Me siento identificada con ella, queriendo estar en otra parte cuando he llegado allí, soñando siempre con estar en otro lugar. 

También me recordaba a los regomellos, que son el patiment valenciano. Es un malestar físico que no llega a ser verdadero dolor. Un disgusto que se revela al exterior o una sensación de preocupación por una persona o situación. Explicado en Eerie. Creo que Perséfone siempre está sufriendo porque da igual donde esté ya que siempre estará echando de menos lo opuesto.

Elegí hacer sonetillos para estas odas. Las odas son sólo versos que se cantan y yo me imaginaba a Perséfone cantando con suavidad, llevándose sus palabras el viento. En los sonetillos, iguales que los sonetos pero de arte menor, tenemos dos cuartetos y dos tercetos. En el primer cuarteto se presenta el tema y en el segundo se desarrolla. El terceto final, el más emotivo, remata una reflexión o un sentimiento profundo. De esta manera el soneto tiene introducción, nudo y desenlace y se utilizaba como expresión de un sentimiento amoroso, muy propio de los regomellos.



Gracias por leerme :3

2.6.20

Nana

Este tercer poema quería dedicárselo a mi yaya. Necesitaba que ella apareciera en el libro. Pasé toda mi infancia en casa de mis yayos y muchas cosas cosas que de pequeña no distinguía si eran real o un sueño las viví allí. Jugando con ovillos de lana, telas viejas en una caja de cartón y cuentos que mi yayo se encontraba en la calle, cuentos de otros niños que ponían su nombre en la primera página. Mi yaya nos enseñaba canciones y a veces nos traía cosas, una mañana apareció con collares de perlas de plástico y nos enseñó a bailar el charleston. Dormíamos la siesta en el suelo con unos almohadones que nos hizo ella y su casa siempre olía a comida y a limpiacristales. A veces nos quedábamos a dormir en casa de mis yayos, nos hacía rezar siempre, la oración esta de que te cuiden cuatro angelitos, hasta que no se hizo muy mayor mi yaya no creía una palabra de todas aquellas oraciones y de madrugada en duermevela, yo miraba los cuadros de nuestra habitación y pensaba que las figuras se movían solas. Siempre pensé que la casa de mi yaya era medio mágica, en la luz del sol que atravesaba las ventanas flotaban pequeños puntos dorados que nunca vi en mi casa, nunca compraron nada nuevo, habían muy pocas cosas y parecía eterna. 

Quería escribirle una nana con las palabras que ella utilizaba como un juego para contarnos los botones que llevábamos en la chaqueta y así saber qué rol teníamos ese día: "botón, señorito, ladrón, ángel, demonio, pastor, botón." He dejado la versión completa en la cuenta de IG, porque aquí la tenía que partir y creo que se pierde la idea de una cabalgata de seres extraños que van a luchar por mí o contra mí, aún no lo sé, los sueños son así.

Te echo de menos yaya.


25.5.20

Hibris

El segundo poema de Duermevela va sobre la hibris. La hibris es un concepto griego que me encanta, se traduce como "desmesura", insolencia o falta de moderación. No hace referencia a un impulso irracional sino a un intento consciente de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los mortales. Cuando una persona comete hibris es culpable de querer más que la parte que le fue asignada en la división del destino. El castigo a la hibris es la némesis, es el castigo que los dioses imponen con tal de devolver a la persona dentro de lo límites que cruzó. 

Aquel a quien los dioses quieren destruir,
primero lo vuelven loco.

Hay que entender que los griegos no tenían el concepto del pecado cristiano pero eso no significa que no pudieran sentir culpa o no entendieran el concepto de castigo divino, todo lo contrario, muchos personajes griegos y romanos fueron castigados por su hibris; Aquiles, Aracne, Eco, Edipo, Heracles, Ícaro, Minos, Narciso, Odiseo, Paris, Pandora o Sísifo. Muchos de ellos perdieron a sus familias, incluso a manos suyas, fueron transformados en criaturas animales o vegetales, o muertos por pequeños accidentes cuando se les pensaba inmortales como pena a su falta de medida.

Al mismo tiempo la palabra ababol me parece super interesante. Significa amapola y también como insulto hacia una persona distraída, simple o boba. La futilidad del tiempo, el instante, el salto y el querer algo que no te corresponde giraban en mi cabeza montando una historia desde hace años. Me gusta el concepto de castigo y asumir consecuencias, me recuerda a los Pinochos, a esos personajes que siempre cometen errores en su historia, pero que al contrario de los tiempos modernos, en la antigüedad esa desmesura en los cuentos se castigaba. 

No creo que el esfuerzo y la pasión te llevan a donde quieras, sentir que te mereces conseguir algo sólo porque lo deseas muy fuerte solo le pasa a la gente con familias con títulos o con dinero. 

En mi pequeño cuento - poema se describe el nacimiento de una ababol, criatura que ya apareció en Eerie, una boba que pide un deseo y la estrella se lo concede. Un poema intento de tres cuartetas con los versos finales asonantes. Me encanta que tenga un feliz justo, por cierto :)





Gracias por leerme :3



18.5.20

Guardián



Debo terminar Duermevela, eso es un hecho. Lo tengo todo escrito, los 16 capítulos, divididos en 4 poemas, 4 cuentos, 4 vademécun y 4 cómics. Cada capítulo cuenta una historia pero todas están conectadas. Es el proyecto más grande al que me he enfrentado, quizá por eso estoy tan insegura haciéndolo. Los textos y las ilustraciones son mías y eso hace que me sienta super expuesta. Me marea un poco. 

Guardián es un hechizo para traerte de vuelta. Todo Duermevela es un grimorio, pero quizá Guardián sea el capítulo más transparente. El poema es un intento de villanella, que no son de los más sencillos de componer, pero me gustaba tanto la estructura que quería incluir esta forma en el libro. Para que funcione hay que utilizar el segundo y el cuarto verso como apertura de las estrofas siguientes, ocupando el primero y tercer puesto, cerrando el poema con el verso que empieza. Aunque también he visto esta estructura en tercetillos de 19 versos de arte menor, pero quería usar cuartetas. 

Guardo en mi alma tu verso
llevo contigo mi pena
enjaulado mi sueño preso
latido que lejos truena.

Llevo contigo mi pena, 
la noche, la culpa, el lamento
latido que lejs truena
silbo tu nombre al viento.

La noche, la culpa, el lamento
a Hermes enciendo una vela
silbo tu nombre al viento
para tenerte a mi vera.

A Hermes enciendo una vela
en mi mano dibujo este hechizo
para tenerte a mi vera
ves? aún no me rindo.

En mi mano dibujo este hechizo
pero en frío recojo mi suerte
ves? aun no me rindo
mis ganas de volver a verte.

Pero en frío recojo mi suerte
casi ya no tengo nada,
mis ganas de volver a verte
la tormenta en tu mirada.

Casi ya no tengo nada,
tu aullido, tu duda, tu peso
la tormenta en tu mirada
guardo en mi alma tu verso.

En fin, que es un hechizo. Me gusta porque aunque es un capítulo independiente luego aparece en otro, invocado por otro personaje, en un cuento. Así que de nuevo, está conectado entre sí. Como todos los capítulos. Como toda una noche llena de pesadillas y sueños que van transformándose y saltando y cambiando de color pero que todo tiene un mismo extraño mensaje. 

Iré contando cada capítulo cuando los vaya teniendo listos y os contaré más cosas sobre ellos. A ver si así, desde este espacio tan pequeño que es mi blog, me voy a atreviendo a mostrar todo lo que voy haciendo.

Gracias por leerme :3

8.5.20

El Nido

 No me considero escritora, ni mucho menos, y creo que las personas que tienen la capacidad de escribir y de dar forma con palabras a universos enteros merecen todo el respeto y admiración del mundo. Yo no soy capaz de hacer algo así. Pero suelo tener un montón de pesadillas y además cuando despierto me acuerdo de ellas. Es algo que me ha pasado siempre, recordar los sueños que tengo. Una mañana cuando me desperté dio la casualidad que tenía papel y boli cerca y apunté todo lo que recordaba. No es la primera vez que lo hago pero sí unas de las veces que escribo todo con tanto detalle. Aquellas hojitas fueron olvidadas en el cajón de proyectos pendientes para cuando tuviera tiempo o ganas, lo que llegara antes. 

En noviembre del año pasado traté de hacer el reto de Nanowrimo, pero no lo conseguí. Esta cuarentena lo he terminado, lo he titulado El Nido. Mi sueño acababa en el primer capítulo y quería continuarlo, me preguntaba qué hubiera pasado si... Me doy cuenta de que está basado en la trilogía de El Elfo Oscuro de Reinos Olvidados porque hay muchas similitudes, pero en vez de elfos en mi sueño habían una raza de egipcias acrobáticas ninjas (yup!). Y aunque también se estructura en una sociedad matriarcal y adoran a una araña, esos son los dos únicos puntos en común que pude hilar de mi historia con la salga de Drizzt Do'Urden. El Nido es una novela corta de fantasía de cuarenta mil palabras distribuidos en siete capítulos y 60 páginas que se leen en una tarde. La protagonista es Aineth, una de estas egipcias ninjas. Vive con su pueblo en un nido de piedra de siete pisos con forma de espiral donde bajo del todo sacrifican a dos varones dos veces al año a su Diosa Araña Neith. Pero algo sale muy mal en la ceremonia de este solsticio donde Aineth con las demás novicia pasaban a ser adultas. Neith no dormía esa noche.

Me ha sentado bien escribirlo. Ha sido divertido. Me encanta investigar para dar forma a las cosas, aprender otra cultura, mitología, materiales, ritos, alineaciones morales, dar voz a otros personajes, crear situaciones y describir escenas de lucha. He dejado la historia un poco abierta porque en mi cabeza el mundo es enorme y mientras la corrige mi hermana de faltas de ortografía y la paso a mis beta testers que son mis amigos y que leen esta clase de cosas extrañas he dibujado a Aineth. 



Es extraño notar como el cerebro se activa en unas zonas o en otras según la actividad que se desarrolle, y aunque escribir y dibujar son las dos acciones creativas, la primera me cuesta bastante más: dibujar se puede hacer escuchando un podcast, pero escribir requiere toda mi atención y sólo puedo ponerme música que además esté en consonancia con lo que estoy escribiendo. Todo un drama. 

No me he planteado publicarlo ni nada similar, sólo quería probarme. Saber que he conseguido terminar uno de los objetivos de este año me hace muy feliz. Es la mejor recompensa.
Os dejo la lista de reproducción de YT que me hice mientras escribía, por si os sirve de inspiración. 

Gracias por leerme :3
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